Estar Presente

Hace unos años descubrí la existencia de Antonio Blay y comencé a escuchar algo de la aportación, aunque lo aparqué y no profundicé en ello.

De unos meses a esta parte lo he retomado, profundizando en un material que se puede acceder desde internet, que es un "Curso para la Auto Realización"  (audios) y también de uno de sus libros, en este caso editado por su hija Carolina Blay que tiene por título "Despertar y Sendero de Realización"

Hay varias cosas con las que desde el principio enlacé, y me sumergí: que Antonio Blay no trataba de convercer a nadie de nada, y simplemente, hablaba de experiencia personal y por otra que renunció al estatus del "gurú" y del "sabelotodo intelectual", y no tenía ningún problema en comunicar ante alguna cuestión "que no tenía respuesta a la misma"

Una de las cosas que Antonio Blay repite constantemente es la necesidad de "estar presente", ¿como?, "muy sencillo": contactando con nuestra identidad profunda, real y verdadera, en la exteriorización de sus tres campos de expresión: energía, afectividad e inteligencia. Lo qué está ocultando esta vivencia, lo está impidiendo y la forma de reconducirlo, es una parte del contenido de toda la aportación y legado de Antonio Blay.

Personalmente no asumo al cien por cien todo lo expuesto por Antonio Blay, aunque sí mucho de lo que él presenta, y en numerosas ocasiones mantengo una conexión muy profunda entre lo que yo he intuido buena parte de mi vida, y  lo que él en su obra cristaliza.

No es un material para leer y escuchar, contactar con unas sensaciones emocionales o intelectuales y cerrar. Es un material para escuchar en repetidas ocasiones, abrirse completamente -sin juicios previos- a lo que Antonio Blay expone y a su forma de hacerlo, para inmediatamente contactar con nuestra intuición y "mirar" si lo que él está exponiendo tiene su correlación o no con la realidad. Los debates intelectuales se los dejamos a los "expertos", y a los que se viven a través de sus "ideas".

Recomiendo el acercamiento a su aportación, no por un principio de "autoridad", sino para que cada cual pueda acceder a una experiencia real, directa, inmediata y pueda notar todo lo que tenemos que dejar de hacer, para "Estar presente" y desde ahí, poder hacerlo todo.